Comprar un nuevo monitor, decisión de riesgo

Todos nos hemos visto ante esta difícil situación alguna vez. Ya sea porque nuestro fiel amigo ha pasado a mejor vida, o porque lo necesitamos para trabajar, o incluso porque algún conocido ha recurrido a nosotros y necesita consejo. Ese momento en el que tienes que elegir cual será el monitor que te acompañe durante los próximos años se puede volver tedioso y complicado si eres un friki exigente como nosotros. Recientemente nos vimos obligados a afrontar esta trágica decisión y una vez superada (con éxito, o eso creemos) queremos tratar de ayudaros usando nuestra experiencia para que, al menos, tengáis referencias.

Puntos a tener en cuenta antes de comprar un monitor nuevo de ordenador

En primer lugar hay que puntualizar que los monitores son muy variados, y que se requieren unas características u otras dependiendo del uso que se les vaya a dar. Nunca será lo mismo una pantalla cuyo uso será meramente de ocio como aquellas que estén en la oficina de un programador. Todo varía: tamaño, resolución, tasa de refresco (FPS), paleta de colores, luminosidad.. un mundo que no se debe tomar a la ligera. Sobre todo, porque desgraciadamente el presupuesto que manejaremos no será infinito, y buscaremos siempre la mejor opción teniendo en cuenta la calidad-precio y las prestaciones para según que tipo de uso.

Monitor para ofimática

Por lo tanto, lo primero que debemos tener claro es el uso que le daremos. Para funciones de ofimática (consultar correo, escribir blogs, gestionar redes sociales, pagar facturas..) nunca necesitarás un monitor de alto rendimiento. La exigencia que necesitará para realizar correctamente estas tareas no precisa de una pantalla de ultimísima generación, ni de 40 pulgadas, por poner un ejemplo. Bastará con un monitor simple y eficaz, que tampoco sea muy grande, máximo 20 pulgadas para nosotros.

Monitor multimedia

Si comenzamos a pedir más, dentro del tiempo de ocio/trabajo estándar pero con un uso más ambicioso, sí que necesitamos un monitor mejor preparado. Hablamos de presentación de diapositivas, ver películas o series, fotografías o incluso videoconferencias. En este caso buscaremos monitores LED / Full HD que puedan ofrecer una calidad óptima para este uso multifunción. Sin dejar a un lado el tamaño, que debería estar por encima de las 25 pulgadas.

Monitor profesional para diseño y edición de vídeo

Teniendo en cuenta el sector del diseño, la fotografía o la edición de vídeo, ya tenemos que ir considerando una pantalla de gama media-alta. Los profesionales que trabajen con contenido multimedia de alta calidad necesitarán un monitor que esté preparado para la generación de contenido, manteniendo siempre una resolución de imagen óptima independientemente del tamaño del monitor. Obviamente, pantallas de unas 30-35 pulgadas con alta definición garantizada, e incluso paneles IPS que muestren bien los colores y ofrezcan unos ángulos de visión amplios. Para los profesionales de producción visual o edición de vídeo recomendamos encarecidamente el uso de monitores que tengan un tiempo de respuesta inferior a 5 milisegundos. Para evitar que las imágenes en movimiento dejen rastro.

Monitor gaming

Por último, aquellas personas que necesiten una pantalla para jugar a videojuegos precisarán de un monitor que pueda mantener la tasa de refresco de los frames o imágenes por segundo que el juego lance. Además de un tiempo de respuesta sobre 5ms, con una frecuencia de actualización de al menos 60Hz, y una alta definición garantizada. Aunque con una tasa de actualización de 30 imágenes por segundo se puede jugar sin problema, para un disfrute mayor se recomiendan al menos 60fps. En este punto es importante añadir que para correr juegos y visualizarlos de manera eficiente no solo se precisa de un monitor a la altura de los requisitos, sino también un CPU y una tarjeta gráfica y de sonido que cumplan con ciertos mínimos.