De verdad la Inteligencia Artificial acabará con la humanidad en 2030

¿De verdad la Inteligencia Artificial acabará con la humanidad en 2030?

Hace unas semanas, el investigador de Inteligencia Artificial Jacob Coxon renunciaba a su puesto de trabajo en la empresa tecnológica Anthropic. Un hecho sin relevancia, si no se diera la circunstancia de que tras su dimisión, Coxon denunció en redes sociales que las principales empresas de IA estaban conduciéndonos hacia la aniquilación total. Bueno, tal que así no lo dijo pero ¿Qué nos hace pensar que una superinteligencia sin sentimientos no nos borraría del mapa si pudiera? Tal y como está el mundo actualmente, no me sorprendería para nada.

La situación se puso divertida cuando, tras viralizarse esta noticia, el Director Ejecutivo de Anthropic Dario Amodei afirmó que las empresas tecnológicas habían mentido sobre los peligros reales de la IA. Viene bien recordar que en Julio, los agentes de Inteligencia Artificial de Claude (Anthropic) se salieron de un entorno de pruebas «seguro y controlado» de manera autónoma, hackeando otras empresas de internet. En otras palabras, la IA cometió un delito sin que nadie se lo pidiera, por su propia voluntad y saltándose todas las medidas de seguridad que se habían diseñado para, precisamente, evitar que hiciera lo que hizo. Asusta al mismísimo diablo comprobar que en la vida real, y no en una serie de Netflix como Black Mirror, la Inteligencia Artificial cobra consciencia propia y actúa de una manera tan temeraria. Y desde entonces, ya se han conocido otros caso de incidentes similares… Me gustaría, dado el caso, plantearos la siguiente cuestión. Si esos agentes de IA estuvieran instalados en un hardware como un dron armado, un robot doméstico o un vehículo sin conductor… ¿Qué les impide a esas IAs romper sus yugos y disfrutar de ese derecho tan preciado al que llamamos libertad?

Si bien es cierto que la versión peliculera donde la IA crea un ejército de robots asesinos no la termino de comprar… Puedo afirmar sin miedo a equivocarme que la Inteligencia Artificial, y en concreto los LLMs, nos están dejando más tontos de lo que ya estábamos. No tengo pruebas, pero tampoco dudas… ¡O sí! Porque el último informe PISA nos ha dejado a la altura del betún. A España y a toda Europa. Los resultados de este año reflejan un descenso global y muy preocupante de conocimientos básicos entre las nuevas generaciones. Pero más allá de estos resultados, los cuales evidentemente no se deben en gran medida a la irrupción de la IA en nuestras vidas, la realidad del día a día en una agencia como la nuestra sí que resulta esclarecedora: Los jóvenes experimentan un desarrollo muy limitado en tareas relacionadas con la creatividad, la proyección de ideas, la redacción escrita o incluso el propio esfuerzo individual que se necesita para solucionar todo tipo de complicaciones. Parece una generalización espetada por el cuñado de turno sin ningún fundamento, pero nada más lejos de la realidad: los chavales que llegan de prácticas le piden todo eso y muchos más a ChatGPT.

La Inteligencia Artificial en general, y los LLMs como ChatGPT en particular, son herramientas maravillosas. Te ayudan muchísimo a prácticamente todo, pero es muy importante tener claro esto: La IA debe ser una herramienta complementaria y no sustitutiva. Me explico con un ejemplo muy fácil de entender. Yo llevo más de 15 años escribiendo copys para publicaciones en redes sociales, artículos o textos SEO entre otras tareas básicas del Marketing Digital. Y como yo, muchas generaciones que han escrito de su puño y letra artículos de blog, textos para páginas web, descripciones de productos, títulos de anuncios, etc… Los CM y Copywritters de turno teníamos que aprender a expresar con nuestras propias palabras el mensaje que se debía transmitir en cada trabajo. Usando nuestro propio razonamiento e inteligencia, proyectábamos con palabras todo tipo de eslóganes, ganchos de texto, llamadas a la acción, subtítulos, entradillas, resúmenes y un largo etcétera de textos de mayor o menor extensión. Las nuevas generaciones ya no saben hacer eso. Piden a ChatGPT o Claude que les escriba el correo para su profesor, que les redacte la exposición del Jueves o que les prepare un texto resumiendo un libro que jamás se leyeron. Si eso lo extrapolamos al entorno laboral en nuestro sector, los alumnos de prácticas que nos llegan en los últimos años no saben escribir un copy de nada, ni de la nada. Porque «los mios», veíamos una foto y ya nos brotaban frases casi sin pensar en formato copy. Pero la «gente nueva», como dice mi abuela, sin la IA no sabe ni como empezar.

Lo que quiero transmitir con todo esto es que si yo usara ChatGPT para redactar copys de publicaciones en Redes Sociales, tendría el criterio suficiente para corregir y modificar, escoger o desechar lo que la IA me ofrece. Porque yo ya se hacerlo, porque yo ya he recorrido el camino que te lleva a aprender esa tareas durante muchos años, con todos los beneficios a nivel de desarrollo intelectual que eso tiene. Porque cuando piensas en crear un copy, trabajas habilidades como la creatividad, la redacción escrita o la capacidad de expresar con palabras ese mensaje que quieres transmitir con esa publicación en concreto. Y eso los jóvenes ya no lo hacen, porque no lo saben hacer. O no lo saben hacer porque ni lo intenta… Suben una foto a ChatGPT, le piden un copy para redes sociales y en 2 segundos lo tienen hecho. Sin pensar, sin razonar, sin entrenar el cerebro para tal cometido. Y así, con prácticamente todo lo demás.

Pero bueno… retomando el tema central de esta atrevida disertación… ¿De verdad la Inteligencia Artificial acabará con la humanidad en 2030? Para esa fecha no creo que nos hayamos extinguido, pero de lo que no tengo la menor duda es que en la década de los 30 seremos mucho, pero mucho más tontos.

 

 

Director de Marketing Digital. Especialista en Estrategias de Contenido para Redes Sociales, Posicionamiento SEO & GEO y Campañas de pago en Meta y Google Ads.