En los últimos años hemos visto como nuestros feeds en redes sociales se han ido llenando de noticias, bastante amarillistas por cierto, de medios de comunicación que no eran los tradicionales o que todos conocíamos. Las redes sociales y las modernas plataformas de difusión se han ido asentando, ya no solo en jóvenes, sino en la totalidad de la masa social, y con ello, distintas necesidades que satisfacer en el medio digital. Entre ellas, la de informar, o en este caso, generar un pensamiento en base a la libre interpretación que cada medio puede hacer de la actualidad que vivimos. Ya sabéis las repercusiones obvias: política, economía, sociedad..

Este caldo de cultivo y estos medios digitales tan usados, junto con la facilidad para crear hoy en día un «medio de comunicación» en internet han permitido el origen de cientos e incluso miles de portales web, centros de noticias y comunidades online de dudosa ética moral y periodística. De todos los colores, bandos, ideologías y orientaciones políticas.. ningún sector ha querido perderse el pastel. Todos con un objetivo básico: ganar adeptos.

Entonces.. ¿Cuál es el problema?

No es cuestión de ideología. Ni si quiera de intenciones. La problemática de este fenómeno reside en que la información que ofrecen es falsa o muy tergiversada, constituyendo el concepto universal de ‘Fake News’ (noticias falsas en Español). Las ‘Fake News’ han estado azotando las redes sociales durante años sin ningún tipo de control. Es una de esas situaciones que las nuevas tecnologías permiten y que nunca vimos llegar. Todas esas noticias y publicaciones alarmistas con respecto a distintos enfoques son mucho más llamativas y van directas a las sensibilidades y miedos de cada usuario. Llegando incluso a moldear el pensamiento de miles de millones de personas en todo el mundo, en base al interés de unos pocos.

Las ‘Fake News’ en el punto de mira

El pasado 29 de Enero la Comisión Europea organizó un encuentro internacional para tratar el fenómeno de las ‘Fake News’, en busca de encontrar soluciones al problema, teniendo en cuenta las próximas elecciones europeas. A esta convención asistieron gigantes digitales como Facebook o Google, canales que se usan a diario para dar salida a estas informaciones falsas.  En este hilo de Twitter de ‘Maldito Bulo’ tenéis un análisis en vivo de todo lo que sucedió en ese evento (muy recomendable leerlo).

Por lo tanto, se está trabajando a nivel internacional para que en temas tan importantes como política, las ‘Fake News’ no influyan en la intención de voto, y como consecuencia, en el devenir de la sociedad. Las desinformaciones y noticias falsas se viralizan hasta 3 y 4 veces más que una noticia normal, debido a su enfoque amarillista, por lo que resulta vital controlarlas y eliminarlas.

En nuestro país tenemos la plataforma Maldita.es

Hace unos 3 años aproximadamente nació Maldita.es con el principal objetivo de ofrecer un periodismo ‘para que no te la cuelen‘, como ellos mismos dicen. El cometido de Maldita es desmentir todos aquellos bulos y mentiras que se vierten en la red. Están activos a diario y actualizan cada hora, e incluso minutos, sus perfiles sociales. La labor social que realizan es realmente admirable.

Su buen hacer rápidamente se desplegó a otras área, colmando temáticas como ciencia o estadística (datos) y hoy en día congregan cientos de miles de seguidores en sus diversas plataformas. Además, en su breve período de actividad, han recibido numerosos premios y reconocimientos, así como diferentes espacios en medios de comunicación (TV, radio..)

Estaremos muy pendientes de la evolución que el fenómeno de las ‘Fake News’ experimenta y cómo los gobiernos y plataformas de difusión solventan esta papeleta. 

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